Un día en las comunidades de Pamplota Alta - San Juan de Miraflores
Nos encontramos en la puerta principal de la Universidad Ricardo Palma. Vi que estaban esperando alrededor de quince jóvenes, la mayoría universitarios. Al llegar a Pamplona Alta, la realidad de Lima que había visto hasta ese entonces no era mucho. Las calles de este lugar no tienen ni veredas ni pistas. Las personas viven en extrema pobreza, y los animales en estado de abandono abundan. La líder del voluntariado nos organizó en grupo de cinco personas, el cual debíamos encargarnos de darles de comer a perritos que viéramos por las calles. La mayoría de perritos comían con gran desesperación (¡realmente tenían demasiada hambre!). Fui con Diego (mi pareja), y nos dimos cuenta de cuánto hay por hacer!